
Soy Clara. Escritora, superviviente profesional de las lavadoras infinitas y madre del “ya voy” eterno. Tomo café por necesidad, no por postureo, y escribo porque reírse es más barato que la terapia. Por ello, estoy ¨fundando¨ el Club de los supervivientes.
He publicado un libro navideño lleno de humor sobre los cuñados, la lotería y amenazas emocionales varias, y ahora me he liado la manta a la cabeza en este rincón para contar la vida real. La mía. La tuya. La que no sale en Pinterest.
Porque la vida real es:
• la lavadora pitando cuando por fin te sientas
• sus míticos calcetines huérfanos
• la nevera que se queda vacía como por arte de magia
• el lavavajillas siempre a medias
• los grupos de WhatsApp de madres del cole a las 7:42 de la mañana
• el arte español de tener bolsas de… más bolsas dentro
• el test de supervivencia ¨ir al Ikea en pareja¨
• el ¨te lo dije¨(patrimonio nacional)
• el café como religión
• los emails pasivo-agresivos de los lunes
• la filosofía del ¨ya que estamos¨
Y, en Navidad, todo elevado a la potencia veinte:
• niños con subidón de azúcar
• adultos con subidón de vino
• debates políticos que nadie pidió
• y propósitos de Año Nuevo que duran lo mismo que un Sugus en la cabalgata.
Este no es un blog de crecimiento personal.
Aquí encontrarás humor cotidiano, ironía suave (a veces no tan suave), historias reales y confesiones que todos pensamos pero nadie dice en voz alta.
Encontrarás caos, desastres domésticos y reflexiones sin iluminaciones mágicas.
También habrá libros, maternidad, pareja… y algún que otro desahogo con cariño (la mayoría de los días).
No vas a encontrar frases de “si quieres, puedes”… a no ser que sea “si quieres, puedes… pero primero un café”.
No hay gurús, ni vidas perfectas, ni fotos con la taza mirando al mar a las 6:00 de la mañana.
No hay postureo, ni recetas milagrosas para ser feliz.
En definitiva, no venís a mejorar como personas, sino a sobrevivir y reíros por el camino.
Aquí vamos a hablar de todo eso… y mucho más.
Con humor. Con mala leche suave. Con cariño también (a veces).
Y, sobre todo, sin postureo.
Si alguna vez has pensado:
“No puedo más, pero seguiré, porque alguien tiene que hacer la cena”
Bienvenid@ al Club de los supervivientes.
Ponte cómod@.
Empieza el caos.
Digo… la función.
Si te has reído… no seas egoísta ¡comparte!
💌 Si te ha gustado
📚 Y si quieres más Navidad…
Mi libro “El cuñado, la lotería y otras amenazas navideñas. Sobrevive (si puedes)” te espera en Amazon.





