
Cuando empiezas a vivir con tu pareja, crees que va a ser como en las películas.
Despertarse juntos con desayunos en la cama, risas compartidas en el sofá, planes improvisados los domingos…
Y sí, eso pasa… Los primeros tres meses.
Luego descubres la verdad:
Que vivir en pareja es descubrir que esa persona a la que adoras, tiene manías que te van a sacar de quicio.
Y tú a él… O a ella.
Porque nadie es perfecto cuando convive.
El mito del romanticismo vs la realidad del sofá
Antes de vivir juntos, los fines de semana hacíais planes.
Cenas fuera, cine, exposiciones, escapadas… Sorpresas.
Ahora, el plan del viernes por la noche es: ¿pedimos comida o hacemos algo rápido?
Y acabáis los dos en el sofá en pijama viendo una serie que ninguno está siguiendo de verdad, porque estáis los dos con el móvil.
¡Eso es el romance moderno!
Pero nadie te cuenta esto antes.
Nadie te dice que el romanticismo en realidad es:
- Que te haga hueco en el sofá aunque él ya esté cómodo.
- Que te deje el último trozo de tarta sin que se lo pidas.
- Que ponga tu serie favorita aunque él la odie.
- Que no se queje cuando llevas tres días insoportable.
Eso no sale en Instagram, pero vale infinitamente más.
Los pijamas horribles (adiós, dignidad)
Al principio de la relación, te acuestas con tu mejor pijama…O con ropa mona, porque el deseo es importante.
Seis meses después de convivir juntos, te plantas delante de tu pareja con el pijama más horroroso que tienes.
Ese de franela con dibujos absurdos que te regaló tu madre hace cinco años.
Esa camiseta enorme con manchas que ya no se quitan.
Esos pantalones de chándal tan desgastados que parecen de la época de la peseta.
Y lo mejor es que a ninguno de los dos os importa.
Porque habéis cruzado la línea.
La dignidad se fue.
Las manías que aparecen de la nada
Cuando empiezas a salir con alguien, esa persona es perfecta.
Educada, ordenada, sin defectos visibles…Mentira.
¡TODO mentira!
Simplemente aún no has convivido el tiempo suficiente.
Porque vivir juntos es descubrir que tu pareja:
- Deja el tapón del champú abierto (¿por qué? ¿para qué?)
- Deja los calcetines en el salón (no en el dormitorio, no en el baño, EN EL SALÓN)
- Come haciendo un ruido que jurarías que antes no hacía
- Ronca como si hubiera tragado el motor de una Harley Davidson
Y lo peor es que, cuando se lo dices, te mira como si fueras tú la que está mal de la cabeza.
La verdad sobre vivir en pareja
Vivir en pareja no es lo que te venden en las películas.
No es romanticismo constante, ni planes perfectos. Ni siquiera las fotos bonitas que salen en las redes.
Es turnarse para sacar la basura.
Es descubrir manías que nunca imaginaste y que, con suerte, acabarás encontrando hasta tiernas.
Es llevar el pijama más feo de tu vida sin vergüenza.
Y aún así, elegir quedarte.
Porque esa persona que deja que se pelea contigo por poner el lavavajillas y ronca como un jabalí, es la misma que te hace reír cuando estás de bajón y te conoce mejor que nadie.
Y al final, eso es lo que importa.
Y tú, ¿cuál es la manía más absurda que has descubierto de tu pareja?
Si te has reído… no seas egoísta ¡comparte!

